Duda
La señorita Pepi llegó a su lugar de trabajo temprano, como había hecho durante todo el curso escolar. Dispuso las sillas del aula en círculo y esperó paciente a ver cuántos alumnos aparecían el último día de instituto.
Sus clases solían ser las más valoradas por los estudiantes, pero el último día no podía esperar una asistencia récord, aun así, ella organizó con el mismo amor su última reunión.
Primero llegó Juan, apodado Don Potato, porque era el empollón, decían. Después llegaron las súper nenas, las tres amigas inseparables que hasta se parecían físicamente porque vestían igual. Luego se asomó Berto, el chico de negro, un artista de los pies a la cabeza con pinta de gótico. Por último, Puri. La dulce Puri, una niña con cuerpo de mujer que bebía los vientos por Juan, aunque él no lo supiera.
—Bueno —mencionó Pepi, limpiando sus gafas—, cinco para una clase de treinta y cinco no está mal, ¿no?
—Si lo llego a saber no entro —respondió Berto.
—¿Qué hubieras hecho? —preguntó Puri, con inocencia.
—Dibujar.
—¿Quién te impide hacerlo? —cuestionó Pepi, animándole a sacar sus libretas.
—¿Podemos pintarnos las uñas? —dijeron las súper nenas al unísono.
—Venga hombre —repuso Juan, molesto—, ¿para eso he madrugado hoy?
—¿Qué quieres hacer tú? —indagó Pepi.
—¡Un debate! —exclamó Puri, alegre.
—¿Sobre si los unicornios cagan arcoíris? —respondió Juan, haciendo burla.
—No —seria y tajante, como nadie la había visto nunca—, sobre el tiempo.
Todos, sin excepción, alzaron la cabeza para mirar fijamente a Puri. Era la primera vez, en los cuatro años que llevaban juntos, que aquella niñita buena verbalizaba algo con tanta seguridad. Como si hubiera estado esperando el momento perfecto para poder ser ella misma y mostrar a aquellos privilegiados su verdadera esencia.
—El tiempo —dijo Berto, rompiendo el silencio—, es un concepto muy amplio. ¿Puedes concretar un poco más?
—El tiempo de calidad —añadió, poniéndose en pie—, no el que pasamos en redes sociales ni en la escuela, el tiempo que estamos presentes aquí y ahora.
—¿Eso no es un libro? —dijeron las tres al unísono.
—Mi madre hace yoga —expresó Juan—, y siempre dice que allí es en el único sitio en el que está en paz.
—Puri —habló Pepi—, ¿te refieres a la atención plena?
—¡Sí! —exclamó, dando un salto de la silla—. Parece ser que cada vez nos cuesta más mantener la atención —hizo un silencio— y nos molesta que amigos y seres queridos nos manden audios largos, de más de un minuto —se armó un alboroto en el aula—, pero —levantó el tono, sacando su lápiz de purpurina, para captar nuevamente su interés— nos molesta más todavía que no nos escuchen cuando queremos que nos presten atención. Es decir, queremos que otros hagan lo que nosotros no hacemos cuando alguien detiene su mundo para brindarte tiempo de calidad.
—¿Por qué piensas eso? —cuestionó Juan.
—Mamá recibe audios de hasta cincuenta minutos —hubo revuelo—, y dice que son audios terapéuticos. El momento en que escucha esos mensajes, detiene su mundo para prestar atención —miró a Juan—, como tu madre con el yoga.
—Dicen que dibujar es como meditar —añadió Berto—, pero yo no siento que esté presente cuando dibujo —ojeaba sus libretas—, mas bien me evado de la realidad. ¿Eso es bueno?
Pepi observaba satisfecha como el debate propuesto por la inocente Puri, iba planteando nuevas cuestiones que los hacían reflexionar. Cada uno, desde su sentir, compartía con el resto su punto de vista y abría nuevos caminos. Ella opinaba lo justo y necesario para no condicionar, porque quería que sus alumnos fueran almas libres de pensamiento y ricos en conversaciones. Podía retirarse contenta, porque había logrado que aquellos cinco muchachos pasaran a bachillerato con la certeza de que el diálogo es más valioso que la duda que carcome.
Cuento 21/52
Me he propuesto escribir un cuento corto a la semana para mejorar la escritura y el humor.
Si quieres formar parte de esta aventura súmate a la newsletter. Es gratis.
Más Cuentos
La ambición de una escritora de misterio en martes 13
La ambición de una escritora de misterio en martes 13: El arte de vivir del cuento sin prisas Te despiertas...
Leer másNegocios digitales para escritoras
Negocios digitales para escritoras: Cómo dejar de esperar un milagro editorial y vivir del cuento Son las nueve de la...
Leer másEscritora Emprendedora
Querida escritora emprendedora: ¿Qué tienes para ofrecer siendo escritora? El misterio de la voz propia en la era de la...
Leer másGanar dinero por internet siendo escritora
Ganar dinero por internet siendo escritora o el misterio del pan caliente El pan caliente se vende de inmediato porque...
Leer másLa Magia de las Listas
La magia de las listas: Cómo estructurar un bullet journal para escritoras (y no morir sepultada en notas) Tener mil...
Leer másHe vuelto a leer
El placer de leer cuando todo el mundo corre o cómo recuperar la capacidad de estar quieta sin que te...
Leer más
El Pan De Mía
Un poemario extraterrestre.

Canva: Curso Intensivo Principiantes
Una guía completa para aprender a usar Canva desde cero que incluye derechos de reventa, más de 100 plantillas editables, 33 pegatinas digitales, una plantilla de identidad de marca y mucho más.








